Cómo alargar la vida útil de tu juguete sexual

Los juguetes sexuales son un excelente complemento para mejorar nuestra vida sexual.  

Por Jessica Ramos  Valenzuela 

Pero como cualquier otro objeto el cuidado que les demos hará la diferencia, no solo aumentando su duración, sino también garantizando al máximo nuestra salud íntima.

Acá el cuidado que debes tener con tus juguetes sexuales para que no fallen:

Siempre debes limpiar tus juguetes sexuales antes y después de su uso, especialmente aquellos que entran directamente en contacto con tu zona genital. Lávalos con agua tibia y jabón neutro o íntimo y déjalos secar preferiblemente al aire. Si no es posible, sécalos suavemente con una toalla bien limpia.

Toma encuenta que, a menos que el producto indique que es a prueba de agua, ningún juguete sexual debe ser sumergido, de lo contrario se dañará.

Si tu juguete funciona con baterías, como es el caso de los vibradores, la recomendación es no encenderlo durante períodos muy prolongados de tiempo, pues tienen la tendencia a recalentarse. Una vez que lo hayas terminado de usar, retira la batería para evitar que se gaste.

Además siempre debes guardar tus juguetes sexuales en lugar adecuado que los proteja y preferiblemente dentro de un cajón seco en el que no haya demasiada humedad o calor. Así el material se mantendrá en mejor estado durante mayor tiempo.

Dependiendo del material es cómo se deben limpiar tus juguetes sexuales. Por eso lee el manual del usuario:

  • Silicona: lávalo con agua y jabón o ponlo en la rejilla superior del lavaplatos. También lo puedes poner a hervir durante 10 minutos para desinfectarlo.
  • Vidrio: lávalo con agua y jabón y no lo expongas a temperaturas extremas (como en el lavaplatos) para evitar su deformación.
  • Pyrex: el pyrex es básicamente vidrio resistente al calor, así que puede ser hervido, ponerse en el lavaplatos o lavarse a mano.
  • Acero inoxidable: hiérvelo durante 10 minutos, remójalo en agua y blanqueador (luego asegúrate de enjuagarlo bien), o lávalo en el lavaplatos.

En general usa jabón para manos o detergente suaves y sin aroma, y evitar los antibacteriales. Aunque parecen una buena medida de precaución, pueden dejar residuos.

Existen materiales más porosos que otros y por ello son más propensos a guardar bacterias, en estos casos además de maximizar los cuidados es recomendable utilizar condón para su uso.

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