La práctica del sexo slow

El sexo “slow” es un tipo de estilo que está muy de moda hoy en día aunque seguramente alguna vez lo hayas practicado porque es algo natural que si eres experto y te gusta experimentar nuevas cosas sabrás perfectamente de qué se trata.

Este nuevo estilo, es algo implementado para adaptarse al tipo de vida que vivimos debido al capitalismo y a toda la vida tan acelerada donde es muy difícil conseguir tiempo para poder hacer algunas cosas que nos gustan.

Justamente por este tipo de vida que se lleva por la sociedad es que el movimiento “slow” se ha incorporado para ser la contraparte a todos aquellos que viven en ese mundo de consumo general.

Pero este tipo de estilo “slow” no sólo es para tener sexo “slow” sino que promueve además el poder salir, pasear, comer y hasta dormir abrazados. Se trata de poder mirarse a los ojos con el otro, reconocerse y así sentirse parte de un todo, dejando todos los problemas y el trabajo detrás para disfrutar del aquí y ahora.

En lo que se refiere al sexo “slow”, se necesita separarse un tiempo ilimitado para poder disfrutar de él, en donde se pueda estimular con las manos muy suavemente toda la piel del otro, recorrerla con la lengua, sin ningún tipo de prisa y que sea el disfrute el protagonista absoluto.

Por supuesto que no se trata de una práctica que se pueda hacer de un momento a otro, sino que requiere realmente de esfuerzo por parte de la pareja y el convencimiento real de que pueden llegar a lograrlo más allá de todo.

Algunos pueden llegar a pensar de que se trata de algo un tanto egoísta porque para poder disfrutar realmente del sexo “slow” hay que quitarse muchos prejuicios y estar un tiempo estimulando al otro.

Sin embargo, quienes más lo practican saben que una vez que entran en esta dinámica, la unión de la pareja llega a ser mucho mayor ya que están atentos al otro y pendientes de todo aquello que necesitan y que les gusta para disfrutar del sexo y durante el día.

La respiración es una de las cosas más importantes, teniendo que ser suave en todo momento y por supuesto, aquí no entran ningún tipo de gritos de placer o un jadeo rápido, sino que sólo es posible todo aquello que sea suave y natural para lo cual se puede exhalar e inhalar profundamente como si se tratara de una clase de yoga.

Desde luego que es una práctica muy interesante el sexo “slow” para la que puedes hacer uso también de otro tipo de complementos adicionales como lubricantes de frío o calor y así hacer la experiencia mucho más placentera.

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