Las fobias sexuales

48.jpg

Es muy común escuchar que una persona tiene fobia a determinada cosa o factor, sin embargo para algunos no es fácil admitir o escuchar que una persona tiene un temor o fobia sexual. Aunque nos parezca extraño, cada día son más las historias que podemos encontrar sobre esta reacción. En la mayoría de los casos se debe a un problema de intimidad y de aceptación muy grande, por eso las fobias sexuales pueden ser causa de inseguridad propia, inseguridad al tamaño del miembro de la pareja, pánico al dolor, miedo a la penetración (de todo tipo), entre otros factores.

Muchas veces durante los primeros encuentros sexuales podemos pensar que una persona al carecer de experiencia necesitará de tiempo para empezar a familiarizarse con el acto sexual así éste se vuelve placentero, del mismo modo que al no conocer lo que se siente puede que la incertidumbre invada el pensamiento y el sentir del ser humano. Sin embargo, al pasar los años, el miedo excesivo al sexo está determinado por otros factores.

Una fobia sexual es un miedo excesivo, persistente e irracional. Al tratarse de sexo, una persona que padezca de una fobia, no hará otra cosa que evitar el acto sexual o bien empezar a plantearse cosas que le parecen peligrosas que terminarán por molestarlo.

Existen muchas reacciones que las personas fóbicas pueden llegar a tener por el sexo. Están aquellas que no pueden ni siquiera nombrarlo, aquellas que a pesar de su vergüenza lo comentan con amigos muy cercanos, y aquellas que deciden buscar ayuda con algún especialista para sacarlo adelante. Sin embargo, es curioso que en cualquiera de los casos, éstas personas siguen teniendo atracción sexual.

Dentro de los síntomas más frecuentes que una persona con fobia sexual presente se encuentran la inhibición, bloqueo, negación e incapacidad de concretar la penetración, lo que no significa que no pueda empezar a tener un jugueteo previo o un toqueteo caliente.

Existen diferentes tipos de fobias sexuales. Algunas se destacan por ser las más comunes como por ejemplo el vaginismo, la eyaculación precoz, y la dispaurenia.
Aunque nos parezca un tanto insulso, los mitos que se han arrastrado a través de la historia pueden afectar a alguien mucho más de lo que uno imagina, al igual que las creencias religiosas que siembran semillas espeluznantes en las personas en cuanto a su vida sexual. Por supuesto que no se puede dejar de lado todo tipo de trastorno sexual derivado de una violación o acoso también están ligadas al temor sexual.

Las fobias sexuales pueden encontrarse tanto en hombres como en mujeres. Aunque los casos de mujeres superen un tanto a los de hombres es muy frecuente encontrar a personas de diferentes géneros que temen por su vida sexual.

Una característica común en las mujeres que no se animan a ser penetradas es que su pánico se extiende también a las consultas con los ginecólogos a las cuales están negadas por miedo a que éste utilice algún medio que pueda llegar a provocar un dolor, del mismo modo que se niegan a usar un tampón o algún producto que tenga que introducirse o rozar la vagina. Es muy probable que el miedo que ellas sienten sea a causa de una mala experiencia con el pene de algún hombre, o bien que haya creído fielmente en alguna teoría que escuchó sobre el tamaño del mismo.

En el caso de los hombres, se caracterizan más bien por el temor al tamaño de su falo. Hoy en día parecería que es una ley divina y de total importancia ?si se quiere ser lo suficientemente masculino- dice que hay que tener el pene de un tamaño considerable y con determinadas características, olvidando por cierto la naturaleza del mismo. Parecería que a ellos les importa demasiado el tamaño de sus genitales puesto que son muy temerosos a no poder satisfacer de forma adecuada a una mujer. Claro que esto no se trata solamente de enanismo, los hombres que poseen un pene de gran tamaño también sienten el pánico a defraudar o lastimar a sus parejas, un factor que deriva de una baja de autoestima o temor a no poder corresponder a lo que la sociedad demanda de ellos como idea.

Como puedes ver, las fobias sexuales son muy variadas en sus causas y síntomas. Si sufres de alguna de ellas, te recomendamos consultar con un especialista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿Cómo puedo ayudarte?