Sexo cotidiano vs sexo de película.

¿Nunca te han dicho que hoy día vivimos de una manera muy “Hollywoodense”?. Pues si no te lo han dicho es mejor que lo empieces a pensar, porque la industria del cine afecta tu vida mucho más de lo que te imaginas, sobre todo si de sexo se trata. Vivimos inmersos en un ideal de vida donde constantemente nos muestran no solamente el tipo de hombre o mujer que debemos tener sino también de qué forma el sexo debe hacerse y como puede hacerse. ¿Y que nos queda cuando miramos a nuestro alrededor? Nada, o muy poco de ellos, tenemos al alcance de nuestra mano. Por eso, para que te evites sentir presión al momento de hacer el amor como “Hollywood manda” ten en cuenta lo siguiente:

  1. Antes de conocerse sexualmente los protagonistas se enamoran. ¿Cuántas personas hoy en día uno conoce que hayan intentado formar algo sin que hayan tenido sexo? Aunque muchos afirman que el amor es posible a primera vista, lo cierto es que es muy difícil apostar a una persona sin saber si nos satisface o no sexualmente. Ni hablar de las películas en que antes de hacerlo prefieren casarse…
  2. En las películas, una vez que el sexo ha terminado la casa queda completamente desordenada. Sobre todo en las típicas escenas del escritorio dónde todo vuela para cualquier lado. ¿Realmente uno lo hace así en su vida cotidiana? ¡No! Cualquier persona buscaría otro lugar, y en el caso de que la superficie donde queremos hacerlo esté ocupada corremos las cosas prolijamente para que no se rompan.
  3. Aunque muchas tomas son hermosas con vistas a un exterior natural lleno de montañas y sol que parta la tierra, lo cierto es que hacerlo a la mañana y con mal aliento, no siempre resulta lo más estimulante. Podemos estar en un lugar de ensueño, pero tener sexo a penas el otro abre los ojos no es lo más agradable ni placentero.
  4. Aunque la pasemos fenomenal y estemos con las personas que amamos, no podemos escapar de que en realidad no llegamos a tener múltiples orgasmos en nuestros encuentros sexuales. Las películas nos muestran como en un pequeño rapidito los amantes son capaces de alcanzar 25 orgasmos por minuto, mientras que en el cotidiano, por mucho que hagamos y cosas que probemos no llegaremos nunca a esos estados.

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